Hay regalos que vienen del cielo y nuestra participación en la Media Maratón de San Sebastián fue uno de ellos. Hace unos meses nos encontrábamos con un anuncio en un periódico digital deportivo en el que indicaban que la revista Zen de El Mundo y EDP sorteaban dorsales y estancia en San Sebastián para 4 parejas. Tan sólo había que mandar un vídeo de presentación y esperar para saber si la suerte estaba de tu parte. Tres semanas antes de la prueba recibimos la noticia de que habíamos sido una de las parejas seleccionadas.

De camino a San Sebastián.

Toda una alegría, aunque viniera metida con calzador. Y es que en 8 días teníamos primero la Maratón de Valencia (nuestro gran objetivo del año), hacer una mudanza transoceánica de Las Palmas a la Península, viaje en barco de 36 horas para embarcar en Huelva el viernes por la noche para terminar llegando a Alcalá la Real de madrugada. El sábado tocaba recorrernos literalmente España (de Alcalá la Real en Jaén a San Sebastián) donde llegamos a las 20:00h.

Casa Rural Maddiola.

Casa Rural Maddiola.

Había sido un día largo y creemos que no muy idóneo para correr horas después 21,1kms al estar engarrotados entre el barco y el coche-bus…pero al menos tuvimos la gran recompensa de llegar a nuestro alojamiento, la casa rural Maddiola. Un caserío vasco de película, un marco idílico, el destino perfecto para perderte durante unos días en el Norte.

Bolsa del corredor. 

En la cama de la habitación estaba la bolsa del corredor…para ser justos algo escasa: una camiseta, unas orejeras y un recorte de periódico.

            Tras dejar las maletas tocaba desplazarnos al hotel donde daban la cena previa al evento (en algunos sitios cena de la pasta) aunque aquí había un buffet donde el chuletón de ternera era la pieza más cotizada. Nada más entrar en el restaurante, un grupo de seis personas levantaban la mano: eran los otros afortunados ganadores del concurso que ya cenados nos estaban esperando. Era tarde así que tras estar un rato presentándonos y charlando ellos partieron para el caserío y estos LovelyRunners nos quedamos cenando, el día había sido largo y no era plan de acostarse con un agujero en el estómago. 

Foto ya tradicional de los LovelyRunners antes de partir a correr. 

            Y llegó el domingo, el día de la carrera. Teníamos la opción de elegir entre los 21 y los 42 kms…pero fuimos conservadores (e hicimos bien ya que Juan acabó mal en Valencia) y optamos por elegir la Media Maratón cuando nos avisaron de que habíamos sido seleccionados.

Desayuno de lujo. 

            Así da gusto despertarse, en mitad del prado y con un desayuno casero impresionante con un yogur y un bizcocho casero que quitaban el sentido y un queso untado que sobre un pan de leña invitaba a disfrutar largo y tendido de la sobremesa. Pero hoy no era el día ya que teníamos que bajar a San Sebastián. Un taxi fletado por EDP y Zen El Mundo nos estaba esperando y nos llevó hasta el frontón de Anoeta donde estaba el guardarropas. Hacía frío, o al menos para nosotros “mal” acostumbrados a la eterna primavera de las Islas Canarias que había sido nuestro hogar de adopción en los últimos 3 años.

Siempre queda tiempo para un selfie amoroso. 

Junto con las otras tres parejas afortunadas del sorteo organizado por EDP y Zen El Mundo.

            Tras pasar por el cuerpo de baño y tras despedirnos de el resto de parejas, fuimos a la avenida en la que tendría lugar la salida, donde una larga hilera de corredores y corredoras se empezaba a saludar y animar al ritmo del Aupa.

            Y a las 9:00 de la mañana comenzó la carrera. No llevábamos un objetivo claro. Juan estaba muy castigado tras la Maraton de Valencia del domingo anterior y Miriam seguía tocada de la rodilla así que la idea era ir tranquilos y estar en torno a 1:50-2:00 horas. Pero de nuevo la adrenalina de la carrera, o el subidón del bonito recorrido que durante un buen tramo te hacía bordear la playa de la Concha, o la animación de la gente que te animaba con el grito de guerra ¡Aupa!...lo cierto es que desde el kilómetro 1 al 21 Juan marcó un ritmo constante bastante más rápido de lo que esperábamos con el que Miriam iba a gusto y él algo apurado. Pero como si relojes suizos fuésemos, mantuvimos el ritmo desde el principio al final y nos sorprendimos a nosotros mismos ya que no esperábamos que ni nuestro castigado físico ni sobre todo nuestra exhausta cabeza con tanto cambio reciente en los últimos días aguantara tan bien el tipo.

            El colofón sobre todo fue para Juan, tan futbolero como es, entrar al estadio de Anoeta, contemplar la vuelta por la pista de atletismo y cruzar allí dentro la línea de meta junto a Miriam que de la mano y con un beso premiaba su esfuerzo.

Más que satisfechos con la media final, 5 minutos por km. 

Juan Toral con la marca de sus pezones sangrantes y su medalla.

Miriam Navais presumiendo de su medalla.  

            Tras recoger nuestras pertenencias y cambiarnos de ropa para abrigarnos, volvimos al recorrido para animar a los y las valientes que optaron por hacer la mítica distancia del Maratón.


Reponiendo fuerzas con unos ricos churros.

 

 

Gema García Marcos, gracias por todo.

Un marco idílico para celebrar el ser finisher de la media maratón de Doností, la playa de la Concha.

            Hasta la hora de encuentro con el taxi para volver a la casa rural Maddiola, quedaba tiempo más que suficiente para asomarnos a la playa de la Concha y disfrutar del sol de San Sebastián. Durante el camino, y tras recargar energía con unos churros, una cara “conocida” contemplamos a lo lejos. No nos conocíamos en persona, pero es lo que tienen las redes sociales. Gema Marcos Alonso la encargada del sorteo y gracias a la cual estábamos allí estaba a unos metros así que nos acercamos a saludarla y a darle las gracias por habernos dado la oportunidad de vivir esta carrera y de conocer San Sebastián.

¡Que no falte la cebada! 

Aquí no nos vamos de tapas si no de “pinxtos”.

De día o de noche, la belleza de esta ciudad nos dejó enamorados. 

            Tras eso, masajito y comilona gentileza de nuestros “amigos” Zen y EDP y de vuelta al caserío, donde la chimenea era una opción tentadora, pero en el que poco tiempo estuvimos ya que optamos por una ducha caliente, abrigarnos y bajar de nuevo a San Sebastián donde nos esperó una riquísima tarde-noche de pintxos.

Un manjar de los dioses.   

            Y con esta foto desayunando, que el lunes sí que nos tomamos nuestro tiempo en disfrutar de este manjar nos despedimos de un fin de semana increíble que pone punto y aparte a nuestra etapa canaria. Mañana iremos a Madrid donde cogeremos un avión para estar 3 semanas en Australia, luego a casa por Navidad y en Enero a comenzar nueva etapa profesional en Madrid…qué ganas y qué nervios…

             Aquí os dejamos en enlace dónde la revista Zen anuncia a las parejas ganadoras para disfrutar de la Maratón de Doností:  http://www.elmundo.es/vida-sana/cuerpo/2016/11/11/5824a2ae268e3e0d338b45a3.html

Crono LovelyRunners:

   - Miriam: 1:45:00

   - Juan: 1:45:00

Fecha: 27/11/16

Distancia: 21,1 km

Dificultad: Media

Nota LovelyRunners: 8,5/10

 

                  www.lovelyrunners.com

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